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La Mascarade del Carnaval y su misterioso origen.

Alrededor del fuego, las figuras danzan embriagadas por el jugo fermentado de las uvas, dejándose llevar por una especie de trance, mientras sus cuerpos se mueven extasiados alrededor de la fogata, exhortando al placer y el gozo, en tanto sus almas serán redimidas en la ceremonia con los dioses y sus tierras bendecidas para la siembra, augurando buenas cosechas.



Así habría podido ser la fiesta de la antigüedad que diera origen al carnaval, evento popular alrededor del mundo, caracterizado por personas ataviadas por extravagantes vestimentas y vistosas máscaras. Esta festividad está relacionada con la cristiandad, permitiendo ciertos excesos antes del ayuno durante la cuaresma, o cuarenta días antes de la celebración de la semana santa católica.


Cómo la mayoría de festividades occidentales cristianas, el Carnaval tiene su origen en una ceremonia pagana, una de las hipótesis es que, hace más de cinco mil años, en Sumeria se adoraba a la diosa Gestín o a la diosa Isthar para que la tierra fuese fértil y proveyese de buenas cosechas, de modo que, ésta celebración sería importada o adaptada por los egipcios, los griegos y por supuesto, por los romanos. Cabe resaltar que los sumerios son considerados como la primera civilización de la cual emanaron muchas de las civilizaciones alrededor del mediterráneo. Así, esa festividad sumeria, se convertiría en la adoración de Apis por los egipcios, la desenfrenada ceremonia a Dionisio por los griegos y la bacanal de los romanos en honor al dios Baco.


Aunque también, el carnaval podría estar ligado a las festividades invernales de la Saturnalia, sin embargo, ésta fue sustituida por la navidad católica, lo que apunta a que el carnaval, podría ser una versión de la Lupercalia celebrada por los romanos para que las mujeres y la tierra fuesen fecundas.


Dichas celebraciones paganas, estaban colmadas de toda clase de excesos, en las cuales fluía el vino, las viandas y los desenfrenos sexuales, tenían lugar a finales del peridodo invernal o cercanas al equinoccio primaveral, y eran realizadas para bendecir la labranza y pedir por las buenas cosechas.


Como peculiaridad, la celebración romana de la Lupercalía tiene tintes un tanto grotescos: los sacerdotes Lupercos practicaban sacrificios de cabras y lobos, con sus pieles desolladas, azotaban a las mujeres, pues tenían la creencia de que tal ritual las haría fecundas. Algunos creen que ese rito, podría ser el origen de los disfraces, ya que usaban las pieles sobre ellos para simbolizar el poder y la fertilidad. No obstante, el uso más extendido de los disfraces, se implementó con el objeto de salvaguardad la identidad y por tanto, mantener el anonimato de su participación, en ceremonias dónde todo estaba permitido, dónde ciudadanos y esclavos, tenían "igualdad" bajo el uso del disfraz, durante la duración de las fiestas carnavalezcas.


Por su parte, en las culturas indoeuropeas se vincula el origen del carnaval con la adoración del dios Karma o Kāmadeva, dios del amor y el deseo sexual.


Y a pesar de tratarse de diferentes culturas, lo que se puede observar como denominador común de dichas festividades paganas que podrían haber dado origen al carnaval, es que, la fecundidad de la mujer y la fertilidad de la tierra, son componentes inherentes a la permisividad sexual de los rituales festivos.


Como excepción a lo anterior, en el judaísmo hay una celebración con matices alegres y coloridos, relacionada con el carnaval, pero sin los desmanes "paganos". Esta fiesta recibe el nombre de Purim y se festeja el día 14 del mes hebreo Adar, su origen se remonta a más de dos mil años y conmemora el milagro descrito en el libro de Esther. Ésta fiesta consiste en un día de ayuno, el cual se rompe con un suculento banquete, con suculentos manjares, vino y cánticos, entre ellos el famoso cantar de los cantares. Con respeto a los disfraces, suelen usarse por los niños, ya que es considerada una fiesta de carácter más social que religiosa.


En algunas partes de Europa se cree que el origen del nombre Carnaval podría provenir de la diosa celta Carna protectora de las habas y el tocino, por otra parte, es común que el “Mardi Gras” sea el día que se acostumbre acometer una gran comilona, justo antes del miércoles de ceniza, práctica muy apegada a la tradición católica.


Al continente americano, el carnaval llegó de la mano de los colonizadores europeos en su cruzada evangelizadora católico-cristiana, pero el carnaval se sincretizó con ceremonias autóctonas relacionadas al equinoccio de primavera vinculadas a la labranza y la fecundidad.


Hablando de ritos a la tierra, en la actualidad, el Carnaval de Oruro en Bolivia se distingue por sus ofrendas a la Pachamama.


De la era moderna, uno de los carnavales más famosos del mundo es el de Venecia, cuyas sofisticadas máscaras evocan la más pura excentricidad del renacimiento, si bien su origen es medieval. Durante el carnaval, Venecia mezcla su paisaje renacentista con la intensidad del rojo carmesí, azul cobalto, los brocados de dorados brillantes y sofisticadas máscaras, mientras la bacanal desborda de gente, en los canales, callejones y plazas. Otro de los más famosos, es sin duda el de Río de Janeiro en Brasil, reconocido por el record Guinness cómo el más grande del mundo, que además, sobresale por los extravagantes penachos de coloridas plumas y por las espectaculares mujeres que danzan al ritmo de samba.


Continuando en América Latina, el carnaval de Mazatlán, en el estado norteño de Sinaloa en México, tiene como marca singular los majestuosos carros alegóricos y la realización de conciertos de bandas y tamboras a lo largo del malecón, desde el que se aprecia el magnánimo mar pacífico.


Por supuesto no se quedan atrás los carnavales de Argentina y Uruguay, el de Barranquilla en Colombia, y el de la Habana en Cuba, dónde la alegría de su gente, contagia a cualquiera.


Muchos de los carnavales actuales se celebran aproximadamente 40 días antes de la semana santa católica y suelen durar 3 o 4 días en los que la algarabía, la música, los disfraces, lo carros alegóricos y las comparsas ocupan las calles, envolviendo las ciudades de color y fiesta.


El Turismo de Carnaval, se vio suspendido durante la pandemia, y algunos como el de puerto de Veracruz en México, que solía efectuarse entre febrero o marzo, este 2022 se ha movido a meses de más calor.


En Europa, además del carnaval de Venecia, destaca el de Binche en Bélgica y el de Colonia en Alemania, este último tiene la particularidad de llevarse a cabo en el mes de noviembre.


Sea cual sea el carnaval famoso que escojas, recuerda reservar con bastante antelación, a ser posible un año antes, ya que la oferta hotelera de dichas ciudades se suele saturar, así como el transporte. Te recomiendo que planifiques muy bien tu viaje y que no olvides llevar tu mascarade.


Por Beatriz Rosalba Cota Fernández.



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